domingo, 27 de julio de 2008

Bendigo al mundo porque me bendigo a mi mismo.


La bendición de Dios irradia sobre mi desde dentro de mi corazón, donde Él mora.
No necesito más que dirigirme a Él y todo pesar desaparece conforme acepto Su infinito Amor por mi.

No soy un cuerpo. Soy libre.
Pues aún soy tal como Dios me creó.

 ESYDE


Tags: Dios Padre

Publicado por ESYDE @ 12:31
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios